miércoles, 8 de septiembre de 2010

Una fuga sin salida... para muchos


Me cuesta bien por donde empezar. Leyendo la entrada anterior, noté un conjunto de nebulosas, pero que en el fondo estaban orientadas a un propósito final que eran mis sueños. Supongo que 'vomitando' ideas se llegará a algo, ¡como suele suceder! (:

He defendido, un sin número de veces la idea de que las personas no son malas y sólo desvirtúan principios, valores o lo que sea 'éticamente' social-espiritual aceptable. Sin embargo, ¿hasta que punto el ser humano (que es un animal pensante y sorprendentemente estúpido) logra manejar los criterios emocionales de aquellos que lo rodean PARA un fin netamente de conveniencia personal?. En otras palabras, la falta de honestidad se mezcla sutilmente con verdades 'ocultas' para crear un escenario aparentemente sincero y emotivo, permitiendo así, cazar -en alguna medida- las mentes de quienes servirían para propósitos propios, egoístas y de una madurez que deja mucho que desear.

Me duele la mentira, pero me duele aún más el engaño sutil que es manejado con las palabras... esa carencia de sinceridad que trata de ser justificada en base a sentimientos buenos y reales. Con esto, trato de entender que las personas que logran crear estas 'distracciones' maquiavélicas con los demás, son astutas e inteligentes, pero con un grado altísimo de imbecilidad que sale a flote en el minuto que un descuido propio, es capaz de destruirles el mundo que han tratado de forjar en base a un cruce de redes de información (verdades a medias), es decir, verdades que son reales en la medida que se expresa a quien se desea 'engatusar', pero que toma un giro drástico de engaño cuando la mente-cuerpo y palabras son destinadas a otra persona.
Me duele la mentira... me daña inmensamente la falta de honestidad y más que todo, me entristece saber que lucho segundo a segundo por no tener el sentimiento más despreciable que hay... el odio.

El amor se cultiva.

Los actos se vuelven un reflejo del pensamiento.

Las excusas no existen.

La decepción se vuelve tristeza.

El duelo se vive.

Los engaños se convierten en reflexiones extensas para perdonar.

Las palabras toman rumbos afilados y desgarradores cuando son utilizadas equívocamente.

La sinceridad es muestra de consecuencia emocional-pensante.

La verdad a media es la mentira encubierta y que se delata cuando el acto se hace presente.

El odio es un paso natural y necesario para olvidar, pero que después de su estadía, debe salir.

Todo esta equilibrado y quien salga de la balanza, aprende de esa lección... o vive en la equivocación eternamente.

Esta es una sola vida y depende de nosotros qué cualidad espiritual-mental deseamos tener para elevarnos: es una oportunidad o simplemente se transforma en caídas continuas por la falta de preparación... lecciones de vida que merecen ser reforzadas en el tiempo necesario no cualificado-cuantificado del que somos meros títeres.

Todo pasa para algo... todo es y será perfectamente atraído a nosotros: cada acto, cada hecho, cada pensamiento.

martes, 10 de agosto de 2010

Ideas, nebulosas y decisiones


Otra vez ha pasado tiempo sin escribir. En ningún caso es por no querer, sino que, a veces, las ideas comienzan a mezclarse en un torbellino que me cuesta comprender.
Últimamente, he podido saber lo que es sentirse hundida en gritos ahogados, pero también he alcanzado manos que me han auxiliado en el momento preciso. Quiero, con toda mi alma, hacer que el tiempo juegue a mi favor y hacer que este trago amargo sólo sea una experiencia necesaria, mas sin el compromiso de recordarla.

Aún proceso que es lo que deseo escribir y continúan palabras sueltas de diversos temas a mencionar. Sinceridad, apoyo y desconfianza son las primeras nociones de algo que expresar, pero el hilo conector es complicado. Probablemente no debería escribir hasta no tener el pensamiento definido. Sin embargo, quedaría en un baúl sin cerrar algunos tornados espantosos que me quitan el sueño más de una vez.

No comprendo muchas cosas, pero una por sobretodo me deja pensando y tiene que ver con aquella desconfianza que surge cuando hay una desilusión. Es una sensación que entrelaza conocimiento al leer los ojos de alguien, junto con la duda al retirarte, quitar la mirada y no ver esos ojos que creíste entender. Me explico mejor: cuesta ver realmente la bondad cuando hubo, sin mucho pensar, un gran daño. Es en este punto cuando agradeces estar de pie y con la frente en alto por el apoyo incondicional de personajes varios que entran en acción y rompen escenas de una película que no tenía más fundamento. Se vuelven los co-protagonistas de una historia de risas, llantos por la risa y dolor de guata por la risa. Aparecen personas que te hacen temblar tu mundo y te muestran otros caminos a elegir... y tomar.

Ufff... las decisiones... que gran tema.
Reconozco que atemoriza la idea de ver todo perfecto dentro de las imperfecciones que soy capaz de notar. No obstante, ese temor debería quedar en un segundo plano cuando la sinceridad de las palabras son un reflejo de sentimientos que desean ser liberados, expresados y recibidos. Veo la honestidad de unos ojos y siento tanto la felicidad de tenerlos como el temor de no verlos más.
No es una idea o sensación estúpida, por el contrario. Es darte cuenta que tienes las bases de un castillo bien construido y que deseas proyectar con materiales de mutuo acuerdo. Deseas saber que tus sueños son capaces de forjarse con alguien y que no habrá movimiento que lo destruya, sólo las vibraciones precisas para aprender, modificar y crecer... pero siempre unidos.
El miedo, ese pequeño cosquilleo intranquilo, es por el hecho de saber que estoy entregando mis sueños... estoy compartiéndolos íntegramente. Estoy dejando abierta esa puerta que cierro constantemente para ser feliz sola...

Hay que seguir construyendo... y seguir soñando, pero de a dos. Esa es mi decisión, esa es la opción que estoy eligiendo para ser feliz...

sábado, 10 de julio de 2010

... y grité mi grito ahogado


La felicidad, alguna vez, la mencioné como una dicha que todos podemos alcanzar a ver y sentir... que el camino para llegar a tenerla una y otra vez se conoce, ya que nosotros recorremos esa trayectoria que nos inunda de armonía, equilibrio y el sentimiento perfecto de bienestar.

Sin embargo, creer que se tiene la felicidad completa es casi permanecer en un constante sueño inalcanzable. Los 'peros' de diversas situaciones nos opacan en aquella sincronización de estares apacibles y nos envuelven con una capa finísima de malestar, pasando uno a ser el protagonista de un grito ahogado que, a veces, ni nos percatamos que existe dentro de nuestra alma.

Me gustaría decir al mundo (y a mi por sobretodo) que el tiempo es el mejor amigo que tenemos. Que tal como sabemos, es una "eternidad cuantificada" segmentada por nosotros en segundos, días, meses, años... que lo que llamamos tiempo lineal es sólo un reflejo de como percibimos el cambio y que cada uno de nosotros habita una realidad que se encuentra más allá de toda alteración, sin que lo sepan ninguno de nuestros sentidos. No obstante, me cuesta (hoy por hoy) entender estos conceptos tan sabidos por mi y se mezclan estos conocimientos con una serie de contradicciones personales-humanas-caprichosas que me dejan... triste.

Quiero, en estos momentos, que el tiempo se convierta en un abrir y cerrar de ojos para el cambio que necesito, urgente. Quiero entender que la voluntad es capaz de mover el universo en el que vivo y obtener así, la tranquilidad existencial que me hace falta.
Sé bien que el deseo, es un sin fin de elecciones que el cuerpo toma en sentido y dirección, toma velocidad y ello implica inercia: el deseo necesita energía. La voluntad, en cambio, indica la variación del deseo, donde sencillamente entre más desees variar el DESEO más voluntad es necesaria. La Inteligencia, es el factor proporcional de Fuerza de voluntad y variación del Deseo que ésta produce en el cuerpo. Sin embargo, El amor tiene el gran secreto: La gravedad vencida, la manipulación del espacio-tiempo, de justicia, de kairós, del MOMENTO PRECISO.

Quiero entender, en base a estas fuertes palabras, que tengo las herramientas para saber esperar en una burbuja que se mueve constantemente en un espacio que crea las soluciones (y no necesito saber el cómo o cuándo) para salir adelante una vez más. Sólo sé que grité un grito ahogado y sólo pocos escucharon... sólo sé que quien sintió esa pena podrá saber cómo transmitirme la energía necesaria para no caer, para no aislarme, para no llorar a solas, para no creer que la vida se me va entre las manos mirándola lentamente sin vuelta atrás.

jueves, 17 de junio de 2010

Explicaciones un tanto... 'atroces' (:


Primer acto:

aaaaaaahhhhhh

Segundo acto:

¡¡¡aaaaaaahhhhhh!!!

Tercer acto:

no entiendo muchas cosas.

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Hace ya mucho tiempo que tenía ganas de escribir, pero distintos motivos (menos de entusiasmo), hacían que dejara el asunto de mis escritos de lado (no menos importante, ya que es el único medio más próximo a mis pensamiento que poseo).

Ignacio, mi amigo desde que tengo uso de razón (niños)... mi hermano, es una persona de quien he aprendido mucho. Diría que demasiado. Que no se malinterprete con que mis otros amigos (pocos) no me han dejado enseñanzas, pero éste individuo en particular, ha tenido una forma de vivir y ver la vida que me dejan a veces, sin palabras. Sus cuentos y sus historias en su blogger, son formas de expresarse y dar a conocer en la dicha o amargura en la que puede estar, así como también, sus pensamientos me los entrega con puntos de vista menos lógicos y más... sentimentales.

Llego a este criterio, ya que incontadas veces he tenido que estar en una escena donde la razón debe hacerse cargo de hechos y la parte emotiva, queda retirada a siglos de años atrás.
La experiencia, ha sido la causante de que, hoy por hoy, mi inclinación hacia el no querer ser abrazada, mimada o como se llame, pase a un segundo plano. Entrar en esa confianza de afecto, me cuesta, muchísimo. Sin embargo, las facetas de simpatía (a veces, gracias) y sonrisas varias, hacen que esta parte de mi quede bajo mil capas, pudiendome desligar de aquellas situaciones emocionales-afectivas sin mayor esfuerzo.

Todos sabemos, o al menos así espero, que cada persona en nuestra vida (o energía, dependiendo del grado de aceptación de nuestra realidad) marca una etapa por más mínima que sea: Inscribe en tu registro de memoria colectiva un péndulo de oscilaciones que más temprano que tarde, logras comprender para qué motivos fueron dispuestas en tu trayectoria y así, formar ese puzzle de conectividades que hacen que cada movimiento y circunstancia, se haga perfecta para el equilibrio de tu vida.
Podría hablar de un sinnúmero de personas que han hecho de mi un laberinto de emociones buenas y otras no tanto. No obstante, considerando el paso de aquellos en mi camino, puedo decir que las enseñanzas marcan madurez y lecciones que son necesarias vivir.

He tenido la oportunidad de saber, relativamente, cuales son los pensamientos de personas importantes en mi vida, acerca del cariño, del afecto... de cómo viven cada sentimiento y de que forma lo llevan a cabo, cómo lo experimentan. Hay quienes lo viven de manera intensa, apasionada... incluso con grados de obsesión que los introducen, según mi parecer, a estados un poco absurdos de razón que obligan a sus cercanos (indirectamente) a involucrarse en sus mentes intrincadas de 'amor'. Otros, toman este tema idílicamente, como si la perfección estuviera y la idealización se haciera parte importante de los actos realizados. Y aquellos, donde la lógica se hace cargo sin espacio para remordimientos ni disculpas, simplemente es o no es, sin alguna escala de matices.
Pero, pese a todo lo dicho, me interrogo para decir qué es lo que creo yo al respecto. ¿Qué emociones pasan por mi cabeza y espíritu?. Y aquí, entramos en problemas...

Me complican los procesos y eso, es algo que Ignacio (chicken) me ha criticado siempre. ¿En que sentido?, en el sentido de sólo dejar aceptar las situaciones, dejarme llevar y evitar tanta contemplación lógica que hace que, muchas veces, me sienta un poco frustrada al no entender las cosas como suelo hacerlo.
Los 'escudos' o barreras que he impuesto desde que soy niña, han sido mi herramienta fundamental para evitar acercamientos, contactos físicos, cariños o la entrega hacia alguien (probablemente, para no inmiscuirme en asuntos que van más allá de mi entender). Sin embargo, me digno ahora a escribir, porque de una 'nada' surge algo. De un tiempo no concebido conozco a alguien que, por primera vez, es capaz de hacerme sentir lo que es 'magia infinita'. No hablo de enamoramientos pasajeros donde la parte física es la principal protagonista, sino que hablo de química natural... de esa conexión que rara vez puedes hallar y la encuentras, posiblemente, en esos amigos del alma.


(Primera vez que hablo tan abiertamente y, con nombres incluidos... así queee, en verdad esto es más que significativo para mi).

Mi primera pareja, época de colegio, marcó una etapa importante de creatividad, sonrisas, buenos momentos y proyecciones. Arturo, formó una especie de primera escala de 'medición', donde las alegrías debían estar presentes, la espontaneidad y la lealtad.
Juan Pablo, mi segunda pareja... fue un tanto... mmm... pongámoslo así: aprendí que la compasión o el apoyo que deseas entregar, no puede formar ser argumento para estar con alguien. Supe que las decisiones en base a sólo otorgar confianza y estabilidad a otra persona, no pueden hacerte perder tu horizonte: comprendí que bastaba ser una amiga sin tener la necesidad de darle mi compromiso... hubiese evitado tantas excusas, pero quizás no me hubiese hecho mas astuta (jajaja... que cruel).
Andreas, mi tercera pareja, dejó una marca importantísima de valores y sentimientos, de una entrega ilimitada y de un cansancio mental inmenso. Las entregas, se hacen más valiosas cuando las aristas de individualidad se hacen claras y tangibles. Es decir, saber hasta donde llegar para que la otra parte de la relación pueda continuar sin su ayuda, siendo autosuficiente emocionalmente. Quizás, pasa por un tema de madurez en donde el amor hacia el otro, se hace más fuerte para continuar y seguir adelante. En Andreas, vi el tener la valentía y disposición de entrega, pero también vi faltas de compromiso con su propio ser... como si la vida fuera un torbellino de complejas ramificaciones y que en verdad, sólo había que seguir diversos caminos alternativos y paralelos para llegar a un estado de equilibrio justo, para llegar a una integración de la mente y el espíritu, de la emoción y de lo físico.

Y dejando un párrafo separado, Xavier. No hubo tiempos, no hubo espacio para los 'peros'. No tuve tiempo de análisis, de procesos engorrosos ni de historias amorosas. No viví periodos de 'no puedo verte, estoy ocupado' ni tampoco de acosos obsesivos a mi celular, facebook o msn. Simplemente vino por el camino correcto, en la frecuencia indicada y sin previo aviso. Llegó y me abrió los ojos (sin querer quizás) de que los imposibles no existen, de que los escudos se desarman como torres de naipes, que los conocimientos se dan con el 'tiempo' y que las excusas están demás. Una mezcla extraña de lógicas, de cariños y de sueños que nacen repentinamente para ser concretados en la medida que ambos estemos en la disposición de 'crear'. Xavier, literalmente, desmontó una faceta de frialdad y/o desinterés en cosa de momentos, haciendome una vulnerable con experiencias de tragos dulces y amargos... haciendome ver, una vez más, que lo 'imaginario' está en un alcance de la mano para transformarse en una 'realidad' que sólo nosotros somos capaces de hacerla 'realidad'.

p.d: Atroz... el atroz de Xavier me ha criticado recién de la falta de atención por estar escribiendo estas maravillas en mi rincón!!! (:

martes, 4 de mayo de 2010

Respirando el Vaivén



Siempre he creido que mis palabras, sólo llamaran la atención de aquellos justos y precisos, de los que estén preparados para tomar estas redacciones como un motivo de reflexión personal y con cierta aplicación en esta vida. La 'Ley de la atracción', basada en su principio de Causa y Efecto, establece criterios de conexión que permiten hacernos ver los procesos naturales con un punto de vista más amplio que el simple pincelazo que nos muestra el contexto actual: la sociedad en la que estamos inmersos.

A veces, el entendimiento de muchas paradojas, situaciones particulares o acontecimientos inesperados, nos colocan en una vereda lejana a respuestas inmediatas. Con esto, no hablo de que no existan soluciones, sino que las formas de interpretar los hechos no son las correctas. Las trayectorias a seguir toman rumbos bastante definidos, pero la manera en que se visualizan, suelen ser complejas y nebulosas. Haré mi mayor esfuerzo en explicarme, pasando por temas bases que ramificarán a respuestas más aclaratorias.

Hace unas horas atrás, leí una línea donde alguien hacia mención a la existencia de un 'péndulo' (a modo de hacer ver el vaivén de la vida), tratando de notar la 'oscilación' en la cual estamos hoy por hoy. Al entender la relación que implica el natural movimiento de la vida y con su consecuente efecto en nuestra realidad, logras comprender ciertas estrategias que son claves para dirigir tu trayectoria más sabiamente, aprehendiendo en la justa medida aquellas herramientas útiles para avanzar.
Muchas veces, el tiempo, pasa a ser una arista frecuente en la manera que se desea utilizar, entendiendo esta propuesta como el tiempo necesario para resolver situaciones y/o esperar respuestas 'de no se donde' para alivianar la mente y el espíritu. El tiempo, tal como saben (sabrán) no es más que un concepto de experiencia humana, una convención histórica que se ha determinado a partir de atributos acumulados. Los 'tiempos' son códigos de medida, donde la 'duración' es el transcurrir de la experiencia individual, tan fluida y anárquica de la conciencia, en donde no hay un 'ahora' absoluto: un momento presente universal. Con esto, no pretendo crear un enredo mayor, sino que dar una pincelada a los Hechos que nos invaden y que merecen del 'tiempo' para ser entendidos y/o resueltos.

Ahora bien. Estos dilemas existenciales o las oleadas de conflictos personales que pueden ser parte de nuestra cabeza por horas, días o brutales semanas, no son más que la otra parte de una misma cuestión. Para darle mayor significado, imaginemos un péndulo oscilando entre los dos puntos más dispares de nuestra existencia: cuando nos sentimos en la cima de la satisfacción, cuando nuestras capacidades están en su punto álgido, y cuando están aquellos momentos depresivos, donde las sensaciones se vuelven amargas e inestables. Supuestamente, nuestro punto de equilibrio estaría cuando el péndulo calza la posición central. Sin embargo, haciendo un recordatorio, el péndulo en sí, no está parado en ninguna posición (el movimiento es continuo). Tan sólo podemos referirnos a esta 'parada' como un punto de inflexión o Cambio en el sentido del movimiento. Al 'Ritmo' no podemos sustraernos nunca, pero si adquirir cierto aprendizaje para un mejor y mayor entendimiento de los ciclos naturales de la vida. Aprender de ese vaivén esencial donde después de un dolor, alcanzas una felicidad; Saber que no hay causas sin sus efectos, ni medidas sin proporciones de consecuencia: Todo perfectamente ligado para entender y 'acatar' reglas inquebrabrantables de vida que tanto en esta realidad como en la suprema, existen.

No obstante, toda regla y definición, tiene una estrategia de 'escape'. No hablo de evasión, pero si de manejo. Me explico. Cada principio y situación puntual, está ligado a un conocimiento indiscutible de 'Vibración', es decir, los 'dos polos opuestos' de algo son una misma cuestión que posee grados de intensidad distintos. Entendiendo (básicamente) ambos extremos y el proceso de elevación (descenso, dependiendo de cual punto de vista se analiza), podemos tener la opción de neutralizar ciertos aspectos sin llegar al otro polo. Con esto voy a que sabiendo que todo está en un constante movimiento y uno comprende este principio, puede ser capaz de tomar ciertas riendas para no ser llevado en una corriente donde, muchas veces, la parada suele ser dura y cruel.

Hagamos una sumatoria de factores. Sabemos lo que es el tiempo, procesos naturales de oscilación, intensidades de las situaciones polares (bien v/s mal, amor v/s odio, valentía v/s miedo, etc...) y el concepto fundamental no mencionado, pero que lo doy por sabido, que es el de tener libre albedrío: aquella opción única de elección de nuestras decisiones a partir de una baraja de verdades que se disponen en nuestra trayectoria de vida. Si hacemos la suma correcta, nuestro resultado nos llevara a poder hallar respuestas de una complejidad que nos deja perplejos por su simplicidad. Paradójico, ¿no?. Didácticamente, sería así: Estamos en un río; Sabemos los 'tiempos' donde los caudales aumentan y el clima es un condicionante; Entendemos que estando inmersos, el destino es único... un camino y un sin fin de hechos acuáticos que ocurren a cada instante. Sin embargo, en esa travesía ineludible, existen esas ramas, hojas y/o lienzas que se esconden en las orillas de estas rutas, aquellas que 'permanecen en el movimiento' atentas para ser agarradas por alguien. Ese 'alguien', es capaz de 'detenerse', respirar, observar y analizar posibles rutas laterales para una llegada a un próximo destino. Esta persona, es capaz de neutralizar procesos sin detener el movimiento, surgiendo huellas tangibles a seguir sin un descontrol: Se dirige junto con la corriente, pero sumergida en una alternativa esperanzadora y revitalizante que permite continuar sin mirar atrás.

domingo, 11 de abril de 2010

¡un desahogo!


Una de las primeras cosas que escribí al momento de abrir este blogger, fue la introducción. La pensé bien, puesto era mi sello para quien ingresara... la persona debía entender, o al menos asi presumía, que este era mi espacio, mis redacciones, mis pensamientos y expresiones. Por ende, la forma de escribir es mía y si no gusta, está la opción de no leer, de no procesar y menos, digerir lo escrito.

Todos y cada uno de nosotros, posee algo maravilloso que se llama individualidad. Todos distintos, más alla de las similitudes. Esa diferencia nos hace especiales y nos permite conocer. Sin embargo, creo estar cansadita de algunas situaciones que hablan de la forma que tengo de interpretar, tan personal, mis pensamientos. Estoy un poco aburrida de las críticas no constructivas que muchas veces, me hacen pensar lo distinta que puedo ser... cayendo nuevamente en el sentimiento freak arraigado.
Por momentos, pienso: acaso debo sumarme a un gran resto que toma estos blogger para comentar amores varios, tristezas espantosas, sumisiones espirituales, fracasos atroces y alegrías inmesuradas que se escriben sin entender una puta cosa de lo que quizo decir???. Bueno, cuando pienso (un poquito más) digo: eres tonta?, para que gustarle al resto?, es tu espacio o el de los demás?. Y claro!, las respuestas aparecen inmediatamente: poseo conocimiento y lo ocupo de la manera que se me plazca; Tampoco me interesa agradarle al resto, puesto que los precisos son los que están y estarán a tu lado... y, finalmente, es el único espacio donde no tengo trabas de expresarme y que me conozcan al leer mis entradas (quien quiera y quien escoja así hacerlo... líbre albedrío).

Obviamente, este escrito no fue en base a un tema específico donde desee examinar otras mentes y poder así, contrastar ideas y redactar lo que venga al caso. Ahora, escribo para botar energías, puesto que si no lo hago, la indiferencia toma parte importante en mi persona y logro dañar a quienes menos deseo.

Que bien me hace escribir!!! (:

Esto, es un poco más de mi.
No deseo agradar, ni tampoco ser una hipócrita ante lo que pienso.

p.d: por cierto, la imagen que coloqué... jajaja, me reí mucho!!!

sábado, 10 de abril de 2010

La magia Existe


La magia existe.

A veces, las estrategias que ocupa la vida para hacernos encontrar el camino correcto (el destinado) puede ser más inesperado de lo que imaginamos.
Aún sigo siendo lógica para muchas situaciones, de las cuales una gran mayoría, sólo requieren el saber de que hay una conexión superior que puede unir energías... o personas. Con esto me refiero a un sin número de cosas que tienen un límite muy estrecho entre la confusión de lo emocional con lo mental.

El Amor (entraré en este tema, puesto que es más curioso de lo que se cree, ilusamente, como cliché), pasa a ser una ciencia que no es exacta, que posee aristas que van desde una lógica (incluso) entendible, hasta una pasión que está al borde de una obsesión. Sin embargo, existen ciertos elementos que pueden ayudar a desenredar emociones que muchas veces se vuelven complejas y son más simples de comprender de lo que se piensa. Especialistas en neuropsicología están de acuerdo en que el enamoramiento es un estado físico y mental, que envuelve una serie de hormonas y neurotransmisores, los cuales son desprendidos en el cuerpo por la química que se hace con la otra persona. No obstante, todo comienza a 'maquinarse' perfectamente en el justo momento en que como seres pensantes, logramos hacer funcionar la razón, analizar contextos y darnos cuenta a ciencia cierta que lo que se vive es un bienestar necesario y una felicidad desbordante.

La mayoría de las personas, dentro del conjunto de energías en la que se está destinado a rechazar y aceptar, pueden llegar a incorporar a más de un alma gemela en su vida. Así es. El 'tiempo' de existencia de cada uno de nosotros, determina una cantidad infinita de variables que pueden disponerse a nuestro paso. Esto, obviamente, implica el reencuentro con más de un alma, energía y/o persona, concediéndonos así, la posibilidad de una mayor sabiduría y conocimiento de la vida a través de las experiencias.
Nuestras almas gemelas pueden estar en 'esta realidad' como también en la 'otra dimensión', dándonos la guía y valor necesario para el paso que tenemos en la vida actual. Sin embargo, tanto aquí como 'allá', estos complementos perfectos nos conocen bien y logran compartir con nosotros vivencias intensas que permiten acercarnos emocional y fisicamente. Las energías se vuelven frenéticas, las ansias de conocer más al otro se convierte en una curiosidad necesaria, la sonrisa comienza a aparecer en el momento que se sabe algo de la otra persona, los latidos se multiplican por algun comentario adecuado y la intensidad de estar con el/ella es un deseo que quiere ser cumplido.

No obstante, no siempre las primeras impresiones son las que deben dejarse alojar en la mente. Más de una vez ocurrirá que ese reflejo de instinto alocado de 'amor', sea el resultado de una comunicación que merece procesos y situaciones que ayudan a darte cuenta que existe esa compatibilidad esperada donde no creías que iba a estar.

Parece que los análisis sobre el tema arrojan resultados donde la razón queda pequeña ante las causalidades naturales destinadas a ocurrir. Ir en contra de la corriente no nos perjudicaría, sino que simplemente nos haría ver la simple mezcla de coeficientes que llegan a un producto confuso que sólo puede entenderse con el tiempo... o no?.

La magia... existe.